A finales del pasado año Volvo nos presentó su prototipo S60 Polestar Concept, y ahora ha mostrado la versión definitiva de esta berlina de altísimas prestaciones. El nuevo modelo ha sido desarrollado por la empresa de preparación Polestar, que ha partido de un S60 T6 para hacer una versión ‘domesticada’ de su primer concept.
El Polestar cuenta con el conocido motor de seis cilindros en línea pero ha recibido un turbo más grande, un nuevo intercooler, mapas de gestión electrónica diferentes y un escape deportivo, todo lo cual ha elevado el rendimiento hasta los 350 CV y los 500 Nm de par.
Las prestaciones anunciadas son de 250 km/h y 4,9 segundos en el 0 a 100, y para disfrutarlas se le ha dotado de una transmisión total con ligeras modificaciones y de un cambio automático de seis marchas con sistema Launch Control. Además, incluye unas suspensiones Öhlins, frenos de mayor capacidad, un chasis revisado a fondo y un paquete aerodinámico que cuenta con alerones delantero y trasero y un difusor bajo el paragolpes posterior.
Este modelo saldrá al mercado a finales de junio y lo curioso es que, de momento, sólo se venderá en Australia. De cómo lo acepte el mercado en nuestras antípodas dependerá que la firma sueca lo comercialice en el resto de países, incluida Suecia.
Llegó al mercado por primera vez en el año 2002, y ahora está a punto de estrenar su tercera generación. Nos referimos al Audi S3, la versión más potente y deportiva del compacto alemán en su carrocería de tres puertas, un modelo que se distingue del resto de la gama por una imagen exterior más agresiva, un potente motor y numerosas mejoras técnicas.
El S3, como el resto de la gama, está basado en la plataforma modular del Grupo Volkswagen MQB, principal culpable de que reduzca su peso en 60 kilos respecto a su anterior generación, con un total de 1.395 kilos. La mayor ligereza de plataforma y carrocería permiten a Audi introducir numerosos sistemas de ayuda a la conducción sin que se penalice el dinamismo del vehículo ni sus cifras de consumo. El S3, además, va 2,5 centímetros más pegado al suelo que sus hermanos de gama y monta de serie unas llantas de 18 pulgadas.
Un motor completamente renovado
Audi afirma que el propulsor que incorpora el S3 sólo comparte el bloque con el antiguo 2.0 TFSI y que ha modificado piezas y gestión térmica para dotarlo de 300 caballos de potencia (35 más que en el modelo anterior) y un par de 380 Nm (fuerza que el motor transmite a las ruedas motrices). Se puede elegir entre una caja de cambios manual de seis velocidades o el cambio automático S-Tronic de doble embrague, también de seis marchas. Motor y cambio se asocian con la tracción integral quattro de Audi, que este año celebra su trigésimo aniversario.
Esta mecánica le permite alcanzar los 250 km/h de velocidad punta (limitada electrónicamente) y acelerar de 0 a 100 km/h en tan sólo 4,8 segundos con cambio automático y en 5,2 segundos con la caja manual. Unas prestaciones que no están reñidas con uno consumos razonables. De hecho, el S3 homologa 6,9 l/100 km en ciclo combinado con cambio automático, lo que conlleva unas emisiones de 159 gramos de CO2 por kilómetro (7 litros en la versión manual y 162 gramos de CO2).
Con el sistema Audi Drive Select
Una de las novedades más relevantes con respecto a la generación anterior es la incorporación del Audi Drive Select, sistema con el que el conductor puede elegir entre varios modos de conducción denominados Efficiency, Confort, Individual y Dynamic. Si se circula en autovía o autopista a una velocidad constante en el modo Efficiency, el motor del S3 giraa un régimen de vueltas por debajo de las 900 revoluciones, en una especie de punto muerto, lo que le permite ahorrar combustible. De hecho, en el ordenador de a bordo, si se lleva la indicación de consumo instantáneo, aparece el rótulo 'Punto Muerto'. Del mismo modo, incorpora el sistema Start&Stop de arranque y parada automática en las detenciones.
En el lado opuesto está el modo Dynamic. Si su S3 lleva caja automática, al elegir dicho modo de conducción el cambio pasa a Sport, con lo que actúa de forma más rápida, ya sea por sí solo o por el accionamiento de las levas situadas detrás del volante por parte del conductor. Al mismo tiempo, la respuesta del motor, acelerador y dirección es más rápida.
Jaguar presentará la próxima semana, en el Salón Internacional del Automóvil de Nueva York, la versión de alto rendimiento de su buque insignia, el nuevo XJR. Con un potente motor V8 de 5.0 litros y 550 caballos de potencia, un chasis modificado y un completo desarrollo aerodinámico, el XJR será la versión más deportiva y ágil de la gama.
Entre sus características principales destacan su rendimiento súper deportivo y, como ya es costumbre en la marca británica, los más altos niveles de exclusividad. En palabras de Adrian Hallmark, Global Brand Director de la marca, "el nuevo XJR resume los tres pilares que representan a Jaguar en el siglo XXI: tecnología, rendimiento y diseño contemporáneo, al tiempo que ofrece nuevos niveles de capacidad dinámica en una berlina de lujo".
Maserati ha anunciado hoy que la nueva generación del Quattroporte, su berlina de lujo de altas prestaciones, se presentará el próximo mes de enero, durante el transcurso del Salón de Detroit, uno de los eventos de motor más importantes del año. Será allí donde se pueda contemplar por primera en directo la nueva 'obra de arte' de la marca italiana, cuyo diseño está basado en los principios básicos de Maserati que combinan la armonía en las formas con el dinamismo en las líneas y la elegancia italiana.
Pero uno de sus grandes secretos no se puede apreciar a simple vista... Se esconde bajo su capó. Se trata de su nueva generación de motores, diseñados y desarrollados por ingenieros de Ferrari y Maserati y que serán producidos en Maranello. Por ahora, la marca sólo ha anunciado que serán no sólo más potentes y más excitantes que nunca, sino también más ecológicos.
Hablar de James Bond y no hablar de su mítico Aston Martin sería arrebatarle uno de los rasgos característicos del personaje ya inmortal creado por Ian Fleming, al igual que su licencia para matar o su martini "mezclado, no agitado".
El nivel de sofisticación de los sucesivos modelos que ha ido conduciendo, así como los gadgets que durante décadas han ido acumulando gracias a las habilidades de 'Q' -el científico que trabaja para los Servicios Secretos de su Real Majestad- o a las generosas partidas presupuestarias de los sucesivos 'M' -el jefe de Bond, ahora jefa desde hace varias películas- le convierten en el auténtico precusor del paradigma del coche 'fantástico' -ya saben, mucha tecnología para luchar contra el mal-.
2. Ford Mustang GT 390
El increíble hecho de que hayan pasado 41 años -Bullitt, dirigida por Peter Yates, se filmó en el año 1968- le da un valor mayor a esta secuencia mítica, protagonizada por un Mustang GT 390-que conduce Steve McQueen- y un Dodge Charger, conduciendo frenéticamente por San Francisco.
3. Plymoth Fury 1958
Para adrenalina, la que hace desprender este Plymoth Fury del año 58, rojo y blanco. Toda una maravilla clásica... con una buena dosis psicopática bajo el capó.
La novela de Stephen King, llevada a la gran pantalla por John Carpenter, sobre el proceso de transformación de un adolescente en una especie de 'cómplice' al volante de un coche poseído por las fuerzas del mal, causó más de una pesadilla y sirvió para hacernos mirar con otros ojos las líneas clásicas de los coches americanos de los años 50 -una de las obsesiones de King, a las que volvería en su literatura en novela 'Buick 8'- y, sobre todo, para poner en valor este raro y hermoso modelo clásico estadounidense, del que apenas se fabricaron 3.000 unidades por parte de la marca filial de Chrysler de este modelo en el año 58.
4. Ford Gran Torino Sport 1972
La impresionante última versión del Torino de Ford, un coche que dejó de producirse en el año 1976, es el protagonista de la última película de Clint Eastwood, en el cual el vehículo se convierte en el símbolo de una serie de ideales estadounidenses que el protagonista lucha por mantener dentro de su barrio multiétnico y conflictivo.
5. Checker Marathon
Turno para los taxis. Y ninguno más memorable que este el típico cab neoyorquino que materializa el ansia de justicia de su protagonista, un insomne Robert de Niro, que conduce por la Gran Manzana de madrugada y se da cuenta de que lo que había contemplado en Vietnam, durante la guerra, es un juego de niños comparada con la corrupción nocturna de su ciudad.
6. DeLorean DMC-12
El Delorean -llamado así también como modelo porque su fabricante, DeLorean Motors Company, sólo llegó a sacar un vehículo, este DMC-12, fue inmortalizado como singular máquina del tiempo en las sucesivas entregas de Regreso al Futuro.
7. Ford Mustang Mach 1 de 1973
Atención: ¿quieren saber quién es uno de los pocos coches que ha tenido tratamiento de estrella en una película? Pues nada menos que, 'Eleanor', el nombre que se le concedió a esta auténtica maravilla de Ford Mustang Mach 1 de 1973 para su participación en el filmGone in 60 seconds.
Este nombre, además, sería extensible tanto a la secuela como al remake -60 Segundos-, del año 2000 sobre las peripecias de un ladrón de coches que ha de robar 50 potentes vehículos.
Lexus ha puesto a la venta en exclusiva para nuestro país una serie especial limitada a sólo 300 unidades de su compacto híbrido CT 200h, denominada Move On White Edition, que incluye un interesante nivel de equipamiento a un precio de 25.850 euros (acción promocional y Plan PIVE incluidos).
Está ya disponible en color blanco perla con el navegador Move On basado en tecnología Tom Tom de serie. En su pantalla de 5,8 pulgadas, además de los clásicos mapas e indicaciones de rutas, se ofrece, gracias a los servicios LIVE, información sobre radares fijos, situación del tráfico en tiempo real y previsión meteorológica.
El primer Camaro Z/28 fue creado en 1967 para participar en las Sports Car Club of America's Trans-Am 2 estadounidenses. Ahora, casi medio siglo después, muestra su espíritu deportivo en una versión pensada principalmente para su uso en circuito, algo que dejan claro ciertos detalles de su equipamiento (como por ejemplo el hecho de no incluir de serie aire acondicionado, que sí se puede añadir como opción, o montar una caja de cambios manual, la menos común entre los conductores norteamericanos), pero perfectamente homologada para circular por carretera.
Las diferencias estéticas con el modelo convencional residen en algunos detalles exteriores, pensados para optimizar su aerodinámica. Unos bajos carenados, un splitter delantero, un nuevo spoiler trasero y un renovado difusor logran aumentar la carga aerodinámica del vehículo, permitiéndole ser notablemente más rápido que el Camaro ZL1 (hasta tres segundos por vuelta, aseguran desde la marca, aunque sin determinar en qué circuito de pruebas).
Pero su gran arma es un propulsor de gasolina V8 de 7.0 litros y 500 caballos de potencia, un motor de aspiración natural, que ya estaba presente en el Corvette Z06 de la anterior generación, desarrollado conjuntamente por la marca y por Corvette Racing, y ensamblado a mano. Su enorme fuerza se transmite a las ruedas traseras a través de una caja manual Tremec de seis velocidades.